viernes, 25 de marzo de 2011

No me hace falta

No me hace falta la aprobación de nadie, porque soy el producto de mis aciertos y mis desaciertos, y el resultado de ellos mismos, mal o bien, ya me han calificado. No necesito un récord de calificaciones sociales, porque la sociedad misma se ha reprobado por su propia ineficiencia. Cada cual debe autoevaluarse, y en la medida de sus logros y fracasos, calificarse. Nadie tiene que cambiar por nadie, el reto está en cambiarse uno, para poder cambiar las situaciones y el entorno. No podemos seguir viviendo en un cuento de héroes y villanos, si cada cual tiene maldades que corregir y bondades que aumentar, mantener y alabar. No debo ser esclava de lo que vea, escuche o sienta, ya hay suficientes cadenas en este mundo en el que es posible hallar tanta libertad como oxígeno para respirar. Muchas de las cadenas son invisibles, pero sus hierros pesan más que las que pudo llevar a cuestas cualquier esclavo. No me hace falta aprobación, porque no me pidieron permiso para nacer, y tampoco debo yo pedirlo para seguir viviendo.

martes, 15 de marzo de 2011

Olvido

Huellas en la arena de la playa, que al paso de las olas, ya no son más,
así es el olvido; como hojas de árbol caídas, que vuelan con el ímpetu del viento del otoño, y se arremolinan cerca de sus raíces, para luego terminar desmoronándose ante la implacable mano que las arrastra a un agujero de plástico.

Como una lágrima de ayer, a la que no podemos seguirle la trayectoria,
como el agua del mar que salpicó en las rocas, y se evaporó por los ardientes rayos del sol, así, así es el olvido.

La memoria es una poderosa compañera, para la nostalgia, para el anhelo, para los suspiros y para noches propicias para el desvelo en un jardín sombrío, tan solo con hierbas y estrellas, tan solo con las rosas, y nosotros mismos. Sin embargo, más fuerte es el olvido, desterrador implacable, que lleva a los recuerdos a un ostracismo infinito...es un agujero sin fondo, en el que caen indefectiblemente aquellas cosas que irrelevantes o profundas llegaron a su centro.

Tan solo un pedazo

A veces parezco ser un pedazo de un suspiro,
una migaja que cae por accidente sobre una tela negra,
a veces soy tan solo un pedazo de corazón,
que ha perdido la capacidad de latir
no se si por uso, por desuso o por abuso
o simplemente por alguna obstrucción arterial.

No parezco un ser completo, me hacen falta algunas cosas,
cosas que no creía tan importantes, y que justamente hoy,
me reclaman con furor la importancia que tenían.

Soy tan solo un pedazo, una frase inconclusa,
un surco sin profundidad, una nota inacabada,
un poema sin final.

En el reclamo de conquistas individuales,
todos hemos perdido de perspectiva
que somos tan solo fragmentos de canciones,
porciones de palabras, pequeños granitos en las
arenas de una playa, pequeñas soledades...

...Al menos hoy reconozco cuán ficticia ha sido
mi llamada "completud"...hoy acepto sin vacilación
que soy una fracción, un pedazo.