viernes, 29 de mayo de 2009

La vida

La vida es un cúmulo de circunstancias, de experiencias, de intenciones, de motivos y acciones. La vida es un enigma indescifrable, un conjunto de incertidumbres con una sola certeza: la muerte.
La vida, con todo y lo que sea, y aún con lo que no sea, hay que disfrutarla. Empezar a disfrutar la vida es comenzar a admirar cada hebra de cabello que habita en la cabeza, cada una de las venas que transitan debajo de la piel...vivir es más que respirar, vivir es el inalienable compromiso de sentir, pensar, admirar y sorprender. La vida alberga sus peligros, pero también muchas emociones. Disfrutarla a plenitud implica un perfecto equilibrio entre estos dos eventos -los peligrosos y los emocionantes- No hay nada sin un riesgo, no se gana nada sin perder, y nunca se pierde todo sin haber ganado algo (por lo menos experiencia).
Lo mejor de la vida es que tiene muchas sorpresas, una caja escondida donde podemos sacar lo que queremos. La vida no nos da más de lo que somos, ni menos de lo que podemos soportar.

jueves, 28 de mayo de 2009

Aunque no estés

Para decir te quiero no se necesitan muchas cosas, para saber lo que en verdad necesitas no se requiere demasiada experiencia, para sentir solo se requiere vivir.
Espero poder encontrar la forma de decirte, ya que estás tan distante desde aquel viaje eterno, que no necesito tu presencia para amarte, ni tu perfume para admirarlo, ni tu figura para mi deleite. Me basta y me sobra con tu recuerdo, con la memoria de aquellos días inolvidables y la esperanza de en un futuro consumir mi carne debajo de la suave caricia de la tierra húmeda, dejar que sus suaves, pequeños y alargados habitantes horaden mi piel, sin importarme (porque no lo sabré). Tengo la certeza de que este último camino será mejor, porque allí no habrá padecimiento ni dolor, solo mutismo e inacción, solo oscuridad y soledad. Lo mejor de todo esto es que sé que estaré contigo.

Soledad

Yo soy de un pueblo de nieblas y sombras, yo soy el lamento de un perro herido. Yo soy el llanto desesperado que se ahoga en el silencio. Soy la desesperanza y la desesperación...la agonía y el desaliento.
Soy la depresión en su más alta expresión, soy la alta expresión de aguda tristeza. Huyen los pueblos de mí, huye la gente. Producen ruidos y se dan fríos abrazos para sofocar mi presencia destructora. También soy parte de la esperanza, y una minúscula parte de la sabiduría, yo soy un enigma no descubierto, relativo y circunstancial.
Estoy siempre, porque mi guarida es el corazón de los angustiados y el alma de los que carecen de compañía, pero también soy un refugio de aquellos que buscan la realidad de su ser, encontrarse con su verdadero yo, de aquellos que encuentran la voz de su corazón en el silencio y en el suave murmullo del viento que sopla.

domingo, 24 de mayo de 2009

El tiempo

Nada es eterno, nada es para siempre. Hoy frente al espejo, veo cómo los rosáceos pómulos van cayendo a fuerza de la gravedad de los años. Pensé que sería joven eternamente, y desprecié profundamente la vejez. Los minutos no pasaban para mí, mientras sigilosamente pasaron los días, los meses y los años, los cuales no me han dejado más que tristeza.
Los cables azules y verdosos que en la juventud a penas asomaban por mis brazos, hoy se aprecian a través de la diáfana y arrugada cortina de la piel que los cubres, y se notan saltones, como queriendo deshabitar el cuerpo. A veces pienso que el alma se sale por mi boca cuando un hilo de viento se agolpa en la garganta y secamente tengo que dejarlo salir para no asfixiarme.
Ya no soy la misma persona, porque he transformado mis gustos, ahora son más livianos, menos terrenales, pero de nada me sirve. Porque sé que el arrepentimiento no es lo que ha llegado a mi vida, lo que ha llegado ha sido el cansancio, y sin dudas sé que pasa lo mismo con millones de gente que pasan por el purgatorio de unos largos años.
No me quejo, pues he vivido. He vivido, de la manera en que he querido, como elegí vivir. Lo que hoy soy es producto de un conjunto de vivencias y experiencias en las cuales he tenido que decidir. Soy el resultado de mis decisiones -acertadas o equivocadas- y ahora, cuando veo las paredes de este inmenso castillo, pienso en los demás que han de reunirse conmigo a las cinco para tomar el té. A algunos les queda la memoria de unos bellos años, a otros les queda la amargura de inmensos sufrimientos que les persiguen con tenacidad aún en este período de sombra, donde les queda más oscuridad que luz. En cambio yo, pocas veces me abandono al recuerdo, pues sé que la mayor bendición es no recordar. Mi mala memoria es mi cómplice favorita, porque la he convertido en una selectiva a mi propia conveniencia.
Ya viene la enfermera del turno de las 4:00 p.m., comenzará a hablarme de sus padres, de cómo fue su travesía como inmigrante, cómo obtuvo su nacionalidad y de que quisera tener cerca a sus progenitores como me tiene a mí. Veo en lo profundo de sus ojos la dulzura de su corazón, entonces agradezco mil veces a Dios llegar a esta etapa de decadencia, porque al igual que muchos, ya puedo ver a través de los ojos de otros, porque he adquirido por la madurez y experiencia de los años el don de ver el alma a través de ellos.

La verdad

La verdad

A veces pensamos que tenemos la verdad absoluta, pero la verdad es relativa, es de quien realmente la dice, pero también es de quien la cree y de quien la cree decir. Es muy complicado, porque así muchas mentiras se convierten en verdad, y muchas verdades son confundidas con mentiras.
No creas en quienes dicen siempre ser sinceros, porque proclaman "su verdad", a veces tienen el pensamiento nublado por un sinnúmero de sentimientos que, si no envenenan su lengua al pronunciar palabras hirientes, van lentamente intoxicando su corazón.
La verdad está estrechamente ligada a la sinceridad. Ser sincero no es hacer el ejercicio de pensar y hablar, de expresar todo lo que piensas. Ser sincero es sentir de corazón, y ejercer una ardua labor de introspección. No es solo decir palabras al azar, no es solo decir lo que te parece, porque te conviene o porque quieres, o simplemente porque sientas la presión de una situación desagradable sobre tus hombros y quieras descargar esa serie de emociones enfermizas que tienes en el centro del pecho.
Recuerda: Nunca dirá la verdad aquella persona que obre de mala fe, pues la verdad tiene como pilar fundamental la buena voluntad y las nobles intenciones. Verás a muchos decirte que te quieren, pero no es cierto, porque no obran de buena fe, pero también existirán otros que no expresarán abiertamente la buena voluntad que albergan en su corazón hacia tu persona, quizás no los veas como tus amigos, pero procura conocerlos mejor. Tendrás que aprender a reconocer entre lo real y lo virtual...no todo lo que se ve, en realidad es, y no todo lo que en realidad es, se puede ver.