lunes, 20 de junio de 2011

Decepción

Es un trago amargo, un veneno que mata lentamente, concebir el desengaño y parir la decepción. La vida es un baúl misterioso de donde se sacan toda clase de cosas, resultados positivos y negativos, que pueden resultar en déficit o superávit. Lástima que la inversión fuera tan alta y el retorno no compensara ese esfuerzo.




¡Qué pena! Hay un coste de oportunidad muy alto en medio de todo esto, he renunciado a tantas cosas, por el problema ineludible de los recursos escasos y los deseos ilimitados. ¡He hecho una terrible elección! La elección de ser mejor cuando lo necesario es ser mediocre, la decisión de brindar más cuando lo que se necesita es lo "justo", el justo equilibrio del punto medio.




La vida es como un prestamista a rédito, te cobra los intereses demasiado altos, pero es a veces la única manera de entender lo valioso de lo que obtienes de ella. Solo por eso, por entender que perder no es tan malo como darse por vencido, seguiré luchando, porque apostar es saber que puedes tener dos resultados: la fortuna o la bancarrota; y nuestra existencia es solo eso, una apuesta a algo, o a alguien.