martes, 20 de marzo de 2012

Mi retina

Eres la luz para mi retina, gracias a ti puedo ver, tal cual es el mundo que me rodea. Ya no hay antifaz, no hay una cortina negra...rasgaste el velo que cubría mis ojos. Te agradezco y a la vez te desprecio por hacerme despertar de mi mundo de sueños, donde los ríos eran espejos y donde las nubes eran de dulce algodón.

A través de mi retina, llevo imágenes a mi cerebro, llevo dolor de realidades que me erizan la piel de cuando en vez, más veces de las que quisiera, más cuándo de los necesarios. No soporto ya vivir en un mundo tan real, en un mundo que prescinde tanto de mi fantasía, ya no quiero estar despierta. Déjame soñar. Me diste un conocimiento que sirve para aclarar las cosas, para hacerlas sencillas o para descubrir su complejidad. No necesito saber si son complejas o sencillas, quiero ser como niña, que descubre paso a paso el mecanismo de los objetos, sin importarle nada implicado más allá.

Te colaste por mi retina, y te vi tal cual eras, y adquirí conocimientos sobre cómo actúa el mal, y mi corazón entonces se ha hecho más de hierro, y amarrado al crudo proceso de olvidar, llevo el pesado lastre de la soledad. Te colaste por mi retina, y te vi por vez primera, porque antes no veía, una tela negra estaba ante mis ojos. Vi la luz por un instante, la luz que irradiaban tus pasos, tus pasos que se alejaban, dejándome atrás.

miércoles, 25 de enero de 2012

Presa

Me he quedado presa dentro de tus ojos,
pareces ser un hipnotista
porque me quedé fija ante tu mirada
y perdí la noción del tiempo,
me olvidé de todo lo que me rodeaba
pues ya el conjunto de las cosas a mi alrededor
se había convertido en nada, el todo lo eras tú.

No tengo que decirte mis pensamientos,
no he tenido que hablar ni un solo instante
supiste lo que sentí sin siquiera expresarlo
¿Y para qué expresarte lo evidente de estas cosas?
¿No se nota la sangre agolpada en la mejilla,
no se nota el color robado a la frente que cual
nácar parece que no le circula una gota?

Soy una presa a voluntad, claudiqué a mi libertad
por restricciones que me conceden la felicidad
que el aire de la emancipación no me da
Te otorgué mis sueños, y es por ello que cada día
estás flotando en cada uno de ellos.

¡Soy una presa, qué más da!
Tengo una cárcel a mi medida,
Justo corset que bien me va.