viernes, 12 de agosto de 2011

Un suspiro...

La manifestación silente de un cansancio profundo, la expresión que sustituye los brazos extendidos hacia el cielo en señal de: "estoy vencido". El aire que sale del alma, robándose un segundo de nuestras vidas, denunciando la tristeza, convirtiéndose en parte de la brisa y dejándonos con un poco menos de energía.

Acción que delata el anhelo de lo no poseído, la ilusión de tener y no alcanzar...
...¡Cuánto significado en tan pequeña acción! Es por eso que odio escuchar un suspiro.